Rumbo a Gaza

Rumbo a Gaza

sábado, 25 de abril de 2009

El huevo o la gallina

¿Lo que Israel denomina Fuerzas de Defensa responde a lo que llama ataques de terroristas palestinos? ¿Son los palestinos los que responden a los ataques de lo que consideran Fuerzas de Ocupación Israelíes?

Es difícil comprender el porqué de la manipulación informativa en un tema como el de la ocupación de Palestina -en otro capítulo resumiremos la situación en términos de resoluciones de la ONU-.
El concepto de genocidio está desarrollado y definido en la Convención para la Prevención y Castigo del Genocidio, de las Naciones Unidas (enlace con el texto de la ONU). Hay que plantearse seriamente si lo que sucede en los Territorios Ocupados encaja en alguna de esas definiciones de genocidio; o en todas.

La imagen que del conflicto hay en Gran Bretaña -orgullosa de tener en la BBC un bastión de prensa independiente-, Estados Unidos -y por ende el resto de Europa- o en el mismo Israel es tan diferente que parece que se habla de tres cuestiones que no tienen nada que ver entre sí.

Siempre es útil consultar un periódico israelí para enterarse de parte de lo que está pasando en Oriente Próximo, ya que el diario Haaretz es una de las fuentes más fiables (enlace con Haaretz.com).

En el documental "Paz, propaganda y la Tierra Prometida" tenemos las diferentes ópticas con las que falazmente se publicita una imagen manipulada del conflicto y contiene también las críticas a esa manipulación de mano de medios contrastados, como BBC News; asociaciones como Rabinos para la Paz; periodistas israelíes; Comité Israelí Contra la Demolición de Casas; mandos de la IDF (Fuerzas de Defensa Israelíes), etc.,
Hay que señalar que el vídeo es muy duro por las imágenes que se muestran de víctimas de ataques israelíes y palestinos.

Enlace con el Vídeo "Paz, propaganda y la Tierra Prometida"

Ojos que no ven...

Queríamos alquilar un coche. Para ello hicimos una reserva por internet de un vehículo servido por una oficina de alquileres situada en King David St. -Jerusalem Oeste-. La hora de recogida del coche era para las 11 de la mañana.

A las diez salimos de la casa de Ramallah y tomamos el bus 18. A la llegada al checkpoint de Qalandia nos encontramos con que está cerrado: hay una protesta por parte de un grupo de gente -casi en su totalidad mujeres-. Con un megáfono la portavoz pedía el fin de la ocupación.



No con la frecuencia que desearían, realizan estas manifestaciones, ya que los perjudicados son sus propios compatriotas palestinos que ven cómo el ejército israelí cierra el paso durante ese tipo de actos.


Por ello siempre se llevan a cabo en la hora de menos afluencia de gente que desea ir a Jerusalem. Convocan como siempre a los medios de comunicación.



Aunque la protesta es breve, se generan unos lógicos embotellamientos de vehículos en la vía y acúmulo de gente en las jaulas metálicas de control de tránsito de personas; aunque independientemente de las circunstancias, las esperas en los checkpoints son siempre eternas.


Detrás de nosotros cruzó un chico cojo. El detector de metales pitaba sin cesar y dijo que era por una prótesis. Le dio su muleta al soldado, se quitó de encima todo lo metálico, fue cacheado y registrado. Mientras tanto, otra persona se acercó a indicar al soldado del puesto de control que los tornos de salida estaban bloqueados y no se podía salir del checkpoint.
No sabemos si al final el chico de la muleta pudo pasar. En otras ocasiones hemos visto como los discapacitados son devueltos aleatoriamente en los controles.

video


De esta forma nos encontramos que ya son más de las once, con lo que llamo para disculparme y decir que llegaremos al menos una hora tarde.
Ese día tardamos dos horas para hacer el trayecto de los 13 kilómetros que separan Ramallah de Jerusalem. Esto era por causas excepcionales ya que en un día normal se pueden pasar los controles y llegar a Jerusalem en solamente una hora -eso sí, siendo extranjero, ya que si se es palestino siempre se está a expensas de ver como se deniega el acceso y se te devuelve a Ramallah-.

Llegamos pasado el mediodía a por el coche. Allí explicamos que tuvimos dificultades para atravesar el checkpoint de Qalandia. Los ojos de la gente de la oficina se salían de las órbitas y sus caras reflejaban una mezcla de sorpresa e incredulidad, ya que veníamos de una zona con la entrada prohibida a ciudadanos israelíes -como ellos- por ser zona de peligro terrorista.

Sacamos las cámaras y les enseñamos las fotografías que habíamos tomado. Nos dimos cuenta de que esta gente no tiene ni la más mínima idea de qué está sucediendo a poco más de una docena de kilómetros de donde trabajan. Vieron soldados, un checkpoint, mujeres protestando...

No sé quienes estaban más sorprendidos, si ellos observando la pantalla de la cámara o nosotros viendo cómo estos hombres y mujeres ignoraban esa realidad que tenían al lado.

Cuando vamos a formalizar el alquiler nos dicen: "Bueno, sabrán que con este coche solo pueden conducir por Israel...". En ese preciso momento nos llama una amiga y nos dice que habíamos metido la pata. En Jerusalem Oeste -la zona judía- no se pueden alquilar coches para conducir por Palestina. Tenemos que ir a Jerusalem Este, en la zona árabe.

Buscamos una excusa para no pagar los gastos de reserva y nos marchamos para alquilar el coche en Jerusalem Este y poder continuar nuestro viaje por Israel y por los Territorios Ocupados.

viernes, 24 de abril de 2009

Curiosidades

Llaman la atención pequeños detalles relativos a Israel:

- No pertenece, aunque lo parezca por un raro efecto óptico debido a su situación, a Asia.
Israel es un país europeo.
Desgraciadamente no puede medir también sus fuerzas deportivas con los vecinos más cercanos ni concursar en el Festival de Asiavisión.

- Su capital no es Tel Aviv, sino Jerusalem. Por la "Ley de Jerusalem" de 1980 Israel la proclamó unilateralmente su capital indivisible, aprovechando también la anexión ilegal que hizo de Jerusalem Este tras la Guerra de los Seis Días de 1967. Solo unos pocos países tienen su embajada en Jerusalem, mientras el resto la tienen en Tel Aviv.

Curiosamente todo el mundo, incluso los Estados Unidos, hizo caso de la Resolución 478 del 20 de agosto de 1980 en la que se condena la toma de territorio por la fuerza y no se reconoce esa capitalidad.

jueves, 23 de abril de 2009

Gaza: Wiped off the map

Uno de los pocos documentos gráficos que hay de la masacre de Gaza es el conjunto de grabaciones que realizó Alberto Arce, un periodista español que se convirtió en testigo directo de las atrocidades que comenzaron en las navidades de 2008.

Próximamente se materializarán en un documental que podremos ver en televisión.

"El 19 de diciembre de 2008 el movimiento Free Gaza zarpó desde Chipre en dirección a Palestina.
Nuestro objetivo era romper el bloqueo israelí sobre la franja de Gaza. Fuimos los últimos extranjeros que lograron entrar y quedarse en Gaza.

Nos vimos envueltos en algo que nadie esperaba."


Enlace con la página oficial

miércoles, 22 de abril de 2009

Se llamaba Bassem

Las víctimas van cayendo día a día y si no se les pone nombre se quedan como un simple número o dato.
La última persona asesinada defendiendo su tierra se llamaba Bassem, que significa sonrisa.

Esta fotografía de Bassem está tomada hace un mes. Cada viernes intentaban buscar maneras originales de protestar pacíficamente. Esa vez los manifestantes se ataron las manos y taparon la boca.




Las bombas y los disparos de los soldados que se adivinan al fondo llegan de todas formas.

El 17 de abril de 2009 fue la última vez que Bassem pudo reclamar que no se construyera el muro que separa su casa de sus tierras de cultivo.


Ver enlace

domingo, 19 de abril de 2009

X-Plain

Este grupo de humoristas israelíes hicieron un videoclip satírico sobre la política de invasión de su estado y sobre el victimismo y otros aderezos morales de la política gubernamental.

Ver videoclip

sábado, 18 de abril de 2009

Egipto (y III)

Para acabar con el apartado egipcio, y más concretamente con su policía fronteriza, allá va la última perla de su saber hacer.
En la aventura para intentar cruzar a Gaza, y tras tres días de espera en la frontera, llega un momento donde se nos piden los pasaportes y ya ansiamos la posibilidad de la inminente entrada al territorio palestino.
Pues bien, a las nueve de la noche se nos devuelven los pasaportes y preguntamos si mañana será "maybe". Nos contestan que ni mañana ni nunca; por cuestiones de seguridad la inteligencia deniega nuestra entrada. Pero para poner un bonito colofón nos entregan los pasaportes ¡con el sello de entrada a Gaza!
Con ese panorama no puedo regresar a Israel: ¿cómo justifico que entré a Gaza y que no tengo sello de regreso a Egipto?, ¿he salido por un túnel? Los controles en la frontera de Eilat serán eternos.

Total que por azares del destino pierdo el pasaporte y no me queda otra más que ir a El Cairo a por uno nuevo e inmaculado de sellos comprometedores (nota: en El Cairo estuve viviendo en Tahrir Sq, junto al Museo Egipcio y enfrente de un macroedificio administrativo llamado Mugamma).
Me entregan el pasaporte en la Embajada Española a las 9.15 a.m. Tomo un taxi que me lleva a la estación de Turgoman para subir al autobús de las 9.30 que me dejará en la frontera de Taba-Eilat. Alcanzo el destino tras 7 horas de agotador viaje.

En el primer puesto de control ya vienen los problemas: "¿Y su visa de entrada a Egipto?". Respondo que perdí el pasaporte donde estaba la visa, pero tenía la denuncia del extravío o robo hecha en una comisaría de policía.
"Un momento -me dicen- tengo que consultar a mi superior". Llega el superior y me dice: ¿Y su visa de entrada a Egipto?". Le repito lo que le dije al otro policía y le enseño la denuncia en árabe. Poco convencido me dice que espere porque tiene que ir al puesto central. Tras unos minutos llega otro policía con más estrellitas en los hombros. "¿Y su visa de entrada a Egipto?". No me lo podía creer, pero le repetí lo mismo que a sus subordinados. Tras un momento dice: "Tengo que hablar con el oficial al mando. Sígame".
Paso los puestos de control de la frontera y vamos al despacho del oficial: "¿Y su visa de entrada a Egipto?". Por cuarta vez repito la historia. "Sin el sello de entrada a Egipto no puede salir", me responde. Incrédulo le digo que el pasaporte donde tenía el sello está extraviado. Le indico que puede ver en el registro de entrada mi visado el día 6 de marzo a las 5 de la tarde. "Ese es un procedimiento que se suele hacer en el aeropuerto de El Cairo, pero aquí las normas indican que debe traer el sello en el pasaporte; no entra dentro del protocolo mirar la base de datos. Yo le creo, pero eso dice la ley". Y todo esto con un ordenador encima de la mesa con un programa que ponía "Registro de visas de viajeros".

No se me ocurrió pensar que tal vez unos cuantos billetes habrían ayudado, pero tampoco sé si hubiera sido mal visto y resultado contraproducente.
"¿Qué tengo que hacer? -dije". "Ha de volver a El Cairo a que le confirmen la entrada a Egipto en la Mugamma".

Resumiendo: tras siete horas de viaje he de regresar. Ya no hay buses y tengo que dormir en un hotel. A la mañana siguiente he de tomar un bus que tras siete horas me devuelve a El Cairo pero que llega cuando la Mugamma ya está cerrada. Otra noche de hotel en El Cairo. Hago los papeleos, como mínimo hasta mitad de la mañana, y ya me toca esperar a las diez y media de la noche para el bus nocturno que tras otras siete horas me devolverá tres días después a la frontera. No daba crédito.
Insistí en que miraran el ordenador. "¡Marchese! Tiene que volver a El Cairo -y todo ello con una sonrisa socarrona que me recorrió la espina dorsal-".

Saliendo de la frontera se me ocurre llamar al teléfono 24 horas de la Embajada. Me atiende la secretaria y asombrada me dice que le ponga al habla al oficial. Tras unos minutos departiendo con el oficial en árabe, este me devuelve el teléfono y la secretaria me dice: "Tiene usted que volver a El Cairo". Comencé entonces a hablarle a esta chica en un tono algo enfadado y con malas pulgas por no haberme informado de que en Taba necesitaba llevar ese sello de la Mugamma. "Es la primera vez que se nos da este caso -contesta-". Le exigí responsabilidades y me dirigí a ella en voz alta. En esos momentos el oficial me pide el teléfono y me dice "Déjeme que hable con ella. A ver si podemos hacer algo". Vuelven a hablar y cuelga. "Ayúdeme con unas cosas -dijo el oficial-".

Encendió un ordenador donde tenía una columna de delitos en inglés y otra columna con algunos de ellos traducidos al árabe. "Explíqueme qué significan estos delitos". Y yo allí explicando qué significa "Alcohol intoxicating", "Rapist", "Poligamy", "Kidnap", etc., Tras media hora se gira al otro ordenador, mira la fecha y hora de entrada que le dije y ahí que aparece mi nombre. Me pide el pasaporte, le pone el sello y me dice "Buenas tardes, ya está todo". Colofón memorable para estos cuerpos especiales de fronteras. En la frontera de Gaza y en la Israelí los operarios compiten en sagacidad, diligencia y buenas maneras.

Ya solo quedaba lo que podía ser un infierno: la frontera israelí de Eilat con sus tres controles. El primero lo paso sin detenerme. En el segundo me ponen el visado y paso de largo y en el tercero paso la mochila por el detector y me preguntan si llevo armas o bombas. Les digo que no.

En un minuto ya estaba esperando el bus a Jerusalem.

Apuntes históricos (II): la Declaración Balfour

Cronológicamente anterior a la primera entrada sobre apuntes históricos del mes de marzo incluimos estos otros hitos en la historia de la zona.

Es recurrente pensar que el estado de Israel fue una concesión de Europa como compensación por el Holocausto, pero lo cierto es que la colonización sionista comenzó cincuenta años antes de la división de Palestina.

Desde finales del siglo XIX y tras el Primer Congreso Sionista de Basilea ya se miró hacia ese territorio como el futuro hogar judío (remitimos a la entrada "Libro de la semana: El estado judío"). Tras pasar por varias fases (compras de terrenos más o menos legales, presiones políticas, etc.,) acaban constituyéndose grupos armados como el Irgún y surgen ideólogos como David Ben Gurion que por la fuerza terminarán imponiendo la idea de un estado limpio de no-judíos.

Durante el protectorado británico en Palestina (a partir de 1916 y hasta 1947) se ve con buenos ojos la colonización judía de esos territorios y ya al año siguiente, el 2 de noviembre de 1917, Arthur James Balfour, secretario del Foreign Office, envía una carta al Barón de Rothschild -líder de la comunidad judía británica y uno de los patriarcas de la famosa saga de banqueros- apoyando la creación de un estado judío bajo amparo británico:


Foreign Office
2 de noviembre de 1917



Estimado Lord Rothschild:


Tengo el placer de dirigirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía hacia las aspiraciones de los judíos sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por él.

"El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de este objetivo, quedando bien entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina ni los derechos y el estatuto político de que gocen los judíos en cualquier otro país".

Le quedaré agradecido si pudiera poner esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista.


Sinceramente suyo,
Arthur James Balfour.




Ya desde 1917 los esfuerzos por lograr llevar a cabo ese estado fueron firmes y no tienen nada que ver con esa compensación por la barbarie de la Segunda Guerra Mundial.

Sus medios llegaron a ser abrumadoramente contundentes y tuvieron como colofón el coche-bomba en el Hotel King David tras el anuncio por parte del gobierno británico de controlar las fuerzas armadas -grupos paramilitares entonces- sionistas a través de lo que los ingleses llamaron Operación Agatha (también conocido como Black Sabbath). El hotel era el cuartel general británico en Jerusalem y allí guardaban los documentos que vinculaban la Agencia Judía con el Movimiento de Resistencia Judío. A pesar de los avisos de bomba el hotel no fue evacuado.

La respuesta a esa Operación Agatha, comandada por Menahem Begin (posterior Primer Ministro), fueron 350 kilos de dinamita cargados en una furgoneta de reparto de leche y que destrozaron el ala sur del hotel causando 96 muertos y decenas de heridos. Más de la mitad árabes, una cuarta parte ingleses, varios judíos y ciudadanos de algunos otros países extranjeros.


Hoy se puede ver en el hotel una placa conmemorativa del hecho en la que se rinde homenaje a los tres terroristas sionistas que murieron poniendo la bomba (otros miembros del comando, como Eitan Livni, padre de Tzipi Livni, salieron vivos y pudieron continuar con sus hazañas). Por supuesto, ni rastro de referencia a los "daños colaterales", solo a los patriotas.

viernes, 17 de abril de 2009

Bil'in (II). Segundas partes nunca fueron buenas

Retomo un momento la ciudad de Bil'in a la que ya dedicamos una reseña el 18 de marzo.



Es uno de los lugares donde hay manifestaciones PACÍFICAS contra la construcción del muro.

Hoy, 17 de abril de 2009, ha muerto allí un manifestante debido al impacto en el pecho de una bomba de gas lacrimógeno.

Hace un mes otro chico norteamericano fue herido de gravedad en la cabeza por un artefacto similar en Nil'in. Con esta muerte son casi una veintena las personas asesinadas en las manifestaciones contra el muro.
Las convenciones internacionales prohiben disparar estas "armas de dispersión" directamente contra grupos o zonas donde haya gente. En mis dos visitas a este sitio he tenido la oportunidad de disfrutar de estas bombas a escasos metros e incluso de ser golpeado por una en la suela del zapato al salir corriendo -además de oír silbar las balas de goma y sufrir el insoportable zumbido de las bombas de sonido-.


Aunque semana tras semana se saltan todas las convenciones habidas y por haber saben que pase lo que pase, haya o no haya heridos o muertos, nada va a trascender a la opinión pública; es el ejército más ético del mundo quien está defendiéndose de un grupo de bárbaros compuesto por un puñado de palestinos que no pueden ya cultivar sus campos, de activistas extranjeros, de periodistas de todos los rincones del mundo y jóvenes israelíes que reniegan de la política de su país y que han renunciado, con todas las graves consecuencias que les supondrá eso, a hacer el servicio militar.

En julio de 2008 en Nil'in un activista recibió uno de esos escarmientos que hace el ejército para intimidar a los manifestantes y disuadirles de seguir protestando.

Vídeo del incidente

Tomaron a este chico y le dispararon una bala de goma a la rodilla, su sitio preferido. Un chico español que trabajaba como voluntario conduciendo una ambulancia en Nablús también puede contar lo que se siente cuando vas a recoger a un herido que los soldados dejan desangrándose en la calle, te impiden llevarlo a un hospital y para convencerte te parten la pierna por la articulación. Nuevamente cualquier convención de ayuda a los heridos, prisioneros, etc., parece que no puede aplicarse.

Ejemplos del victimismo, la propaganda y la coraza que da a Israel su influencia sobre los medios de comunicación.

El siguiente es un enlace con información de la manifestación de Bil'in y dos vídeos del asesinato del manifestante. El segundo, por lo explícito, no es recomendable verlo si se teme que puede herir la sensibilidad, ya que muestra la escena tal y como sucedió con la muerte en directo.

Vídeo del incidente

jueves, 16 de abril de 2009

Egipto (II)

... y después de la versión lúdica de la tierra de los faraones, llega la cara menos amable.

El motivo de la escapada a Egipto era pasar a Gaza a través de la frontera de Rafah. Allí nos presentamos con la solicitud oficial de pase enviada por duplicado en inglés y árabe a la oficina de prensa y seguridad de la frontera.
Nos unimos también a la expedición "Viva Palestina" encabezada por Sir George Galloway desde Gran Bretaña y que pretendía ser un hito antibloqueo y convertirse en el principio de la apertura de fronteras con esta zona palestina.
Para conocer algunos rasgos del carácter de Mr. Galloway y su opinión de la situación en Oriente Próximo se puede echar un vistazo a este enlace:


Vídeo de George Galloway



Desde las islas llegaba un convoy de más de 300 personas y 100 camiones. Pasó por Francia, España, Marruecos, Argelia (primera vez en décadas que se abría paso entre estos dos países en litigio), Libia y Egipto. Desde España se unió a la caravana un contingente de tres camiones.


En todos los países el convoy fue agasajado con recibimientos y regalos (mecenas anónimos regalaron el carburante para todos los vehículos, ofrecieron comidas multitudinarias, etc.,)
En Libia recibieron la donación de más de una docena de camiones con ayuda humanitaria y con la efigie de Gaddafi pintada en las cabinas. En Egipto fue el mismísimo hijo de Hosni Mubarak quien les dio la bienvenida.
Horas antes de intentar alcanzar su objetivo de pasar en Gaza fueron protagonistas de un acto multinacional en El Arish, última población antes de llegar a la frontera, donde la euforia estaba desatada.





Al mediodía Galloway entraba en la frontera alegremente acompañado por un séquito y tres horas después salía solo y con una cara hasta el suelo sin haber pisado tierra de Gaza y retenido en el puesto de control. Ese día solo se permitió la entrada al convoy libio. Ese fue el comienzo del recital egipcio.
Egipto mantiene un bloqueo a Gaza más férreo y cruel que el que luce Israel -quien por lo menos permite una mínima entrada a la ayuda humanitaria y a algunos periodistas excepto en las fechas en las que bombardea-. Es imposible entender el cierre a cal y canto de un país árabe a otro país al que supuestamente quiere tender la mano para lograr unos acuerdos de alto el fuego y paz. Bueno, es comprensible por se aliado de Estados Unidos y por ello no poder ser colaboracionista de un pueblo en conflicto con uno de los aliados norteamericanos.
La frontera estaba llena de palestinos que habían acudido a la llamada de una supuesta apertura de la frontera durante ¡¡¡tres días nada más y nada menos!!! Eso no ocurrió y frente a sus rejas se agolpaban mujeres y hombres enfermos que habían salido a recibir tratamiento y ahora no podían regresar a descansar, recuperarse o simplemente morir en su tierra por estar ya desahuciados. También desplazados desde la guerra del '67 que querían ver su tierra tras toda una vida en el exilio.
Periodistas que se encontraban con la negativa de entrar hoy y el "maybe tomorrow" como respuesta diaria hasta el hastío y el abandono de la tentativa de pasar a Gaza.
Como un castillo de arena de desmoronó lo que parecía que iba a ser una entrada triunfal y los siguientes días la caravana fue pasando a cuentagotas y ya con toda la euforia por los suelos. No se consiguió la repercusión mediática prevista y el equipo quedó bastante tocado y escarmentado para futuras empresas.

Por encima de la ilusión y el ansia de justicia y colaboración de unos pocos soñadores están las cuestiones económicas y de estrategia militar -EEUU tiene en Egipto a su principal aliado en el Mediterráneo oriental-.

Y mientras tanto hay un país que sigue ocupando y bombardeando Gaza, otro que hace oídos sordos a la masacre que ocurre junto a su frontera y otro gobierno cuasi fundamentalista que da palos de ciego. El resultado es que la población civil es la que sigue sufriendo todo.

viernes, 3 de abril de 2009

Egipto (I)

En medio de este viaje a Oriente Próximo hemos hecho una escapada a Egipto.

Partiendo de Jerusalem bajamos a Eilat, en el Mar Rojo. Desde este punto, junto a la frontera egipcia de Taba, se divisa al este Jordania (con las impresionantes montañas que se ven en la fotografía), a 20 kilómetros hacia el sur tenemos Arabia Saudí, al oeste la península del Sinaí y al norte el Mar Muerto.


Eilat es una ciudad para el turismo con innumerables visitantes de Europa del este, sobre todo rusos, y un buen punto de partida para poder hacer una escapada a la cercana Petra.
Una vez en territorio egipcio a través de la frontera de Taba tomamos un taxi que nos lleva a El Arish, donde quedamos asombrados por el ordenado caos que es el denominador común en la vida cotidiana de Egipto.
En los alrededores de esta ciudad vivimos una leve tormenta de arena que deja estampas preciosas, entre ellas unos intrépidos jugadores de fútbol.
El Mediterráneo nos esperaba para disfrutar de una maravillosa puesta de sol, aunque no para un baño porque aún las temperaturas no invitan a ello.
El Cairo es una ciudad caótica, que vive día y noche sin dormir un minuto, con semáforos que forman parte de una decoración que nadie observa y peatones que cruzan inmensas avenidas esquivando un enjambre de coches que no aminoran la marcha ante la presencia de la gente y que tocan el claxon incansablemente.





Desde Al-Tahrir Sq., pleno centro de la ciudad, se observa el Museo Egipcio a la izquierda y al lado de los carteles publicitarios está nuestra habitación del Sun Hotel.
... y estas son las vistas desde la terraza de la habitación. No muy glamourosas, pero interesantes.
Es también una gigantesca ciudad que ofrece a la vista unas panorámicas de su inmensidad que abruman y unos atardeceres con un sol espectacular sobre las inmortales pirámides.

Desde un popular parque cercano a la Ciudadela nos podemos asomar a El Cairo para disfrutar del latir de la ciudad.



miércoles, 1 de abril de 2009

Nablus

Esta ciudad es una de las protagonistas de la Segunda Intifada por ser la población desde donde partían la mayoría de los hombres-bomba que detonaban esos explosivos adosados a su cuerpo en lugares públicos israelíes con el fin de lograr el mayor número de víctimas posible.

Los orígenes de la esta Intifada (que significa "lucha") son varios y pueden resumirse en el descontento ante la falta de acuerdos con el gobierno israelí, la no paralización de construcción de asentamientos, demoliciones de casas palestinas, etc., y que tuvieron como uno de los detonantes -y perdón por el uso de la expresión- el paseo de Ariel Sharon por la Explanada de las Mezquitas.
Este paseo en un principio estaba autorizado, pero fue tomado como una provocación y desencadenó un apedreamiento de judíos en el Muro de las Lamentaciones al día siguiente desde la Explanada, hecho reprimido por el ejército disparando contra los palestinos y causando siete muertos y multitud de heridos.

Nablus fue sitiada y permaneció bajo el toque de queda hasta la represión total de los ataques. Al atardecer estaba prohibido salir a la calle y los soldados tomaban posiciones en sitios estratégicos y hacían detenciones selectivas así como ejecuciones de transeúntes si los consideraban un peligro.
Como siempre que se matan moscas a cañonazos fueron muchos los inocentes asesinados por error: para entrar con los carros blindados a las estrechas calles de la ciudad vieja de Nablus el ejército israelí necesitaba derribar una casa. Lo hizo según las normas, es decir, sin previo aviso ni desalojo y echando abajo el edificio con sus nueve inquilinos dentro. Eran adultos, niños, ancianos y una mujer embarazada (o sea, militantes terroristas, futuros terroristas, ex-terroristas y factorías de terroristas). Estas son las fotografías de lo que queda de la casa y de una placa conmemorativa del hecho.



Los rincones de la ciudad están plagados de hechos escabrosos. Por ejemplo, en un intento por matar a un activista palestino detonando explosivos a distancia se acabó, por accidente, con la vida de un comerciante que iba a abrir su tienda. La puerta de su tienda y las paredes exteriores están repletas de las marcas de la metralla.


Esta Intifada tuvo lugar hace ocho años y medio y hasta hoy continúan las incursiones de soldados. En la actualidad estos registros suceden más en localidades cercanas y en el campo de refugiados de Balata. En esta colmena de casas amontonadas sin ningún orden y con algunas calles de apenas 50 cm de anchura viven 20.000 refugiados palestinos expulsados de sus hogares en 1948 (en esa fecha se hace la partición de la zona en dos estados y los palestinos son obligados a abandonar la zona israelí en lo que se conoce como "Nakba" o "catástrofe").

La mayoría de estos refugiados -como el resto de los 750.000 expulsados- aún conservan las llaves de su casa y confían en regresar algún día a ellas.

En el centro del mercado de Nablus conocemos a un ex-miembro de los Servicios Secretos Palestinos. Nos habla de la historia de la ciudad, de su resistencia a la invasión napoleónica y de lo tozudos y brutos que siempre han sido los pobladores de la ciudad luchando con piedras contra los tanques y con hombres bomba contra civiles israelíes. Cuando le echamos en cara lo contraproducente que es el hecho de que una persona se inmole dadas las consecuencias negativas para sus conciudadanos nos responde: "Imagina que a ti te expulsan de tu ciudad, de tu tierra, que talan tus árboles; que te prohiben moverte con libertad por tu país, que te quitan el agua, el alimento, que matan a tus hijos, tus hermanos 'por error'... Llega un día que piensas que no tienes futuro y algún día tú también serás asesinado como un animal.
Y sí, ello tendrá consecuencias, pero ¿qué más puedes hacer? Acabas andando como un muerto viviente encerrado en una jaula. A veces la muerte se vuelve necesaria".

Es horroroso ver las paredes de la ciudad empapeladas con carteles de mártires. Algunos de ellos son personas que se inmolaron matando o intentando matar israelíes, pero la gran mayoría son ciudadanos ejecutados en los checkpoints y en las incursiones del ejército en la ciudad tras los toques de queda. Son pagados por las familias como muestra de recuerdo. Hay hasta letreros luminosos.

Me encontré con otro lugareño a quien conocí en año pasado, y al preguntarle si había cambiado algo la situación desde entonces responde: "Me levanto como cada mañana, me aseo, me perfumo, doy un beso a mi mujer e hijos y luego me miro en el espejo y me pregunto: ¿merece la pena seguir viviendo así? Y pienso en un motivo para no perder la esperanza".
Le digo que tal vez esa esperanza es llegar a vivir un día en libertad. Su respuesta es: "Tú conoces lo que es la libertad y sabes qué perderías si te la arrebataran. Yo tengo 42 años, he nacido sin ella y no sé qué se siente siendo libre; lo que sé es que esto no es vida".

Wadi Fara y Wadi Kelt

Hoy: senderismo. Tomamos la carretera desde Ramallah en dirección al cruce con la vía que lleva desde Jerusalem al Mar Muerto y paramos en el punto donde está la entrada al Parque Natural de Fara. Desde allí queremos andar hasta llegar a Jericó cruzando ese parque y el Cañón del Qelt (Wadi Kelt). Aunque está en territorio de Cisjordania el control es israelí excepto en los aledaños de Jericó ya que esta zona natural es limítrofe con varios asentamientos.

El camino está bastante bien señalizado con marcas de color e indicaciones de dirección. Desconocía la distancia real a caminar y la dificultad del trayecto. El resultado fueron diez horas de marcha por algunos sitios con zonas algo comprometidas y que requerían de cierta audacia. No está hecha ni para cualquier persona ni para un paseo tranquilo.

En línea recta la distancia sería de 25 kilómetros, pero lo serpenteante y escarpado del camino hace que sean realmente unos 40 kilómetros los que se andan hasta llegar a la Ciudad de la Luna.

El itinerario está plagado de pozas y remansos para el baño, pequeños saltos de agua, multitud de aves y pequeños mamíferos y hasta una pequeña garganta que modestamente compite con la maravilla natural de Petra.

Hay formaciones rocosas curiosas, como un puente natural que una vez cruzado y visto desde el lateral del camino da vértigo de haber sido transitado.

Un par de monasterios cristianos están escondidos en enclaves privilegiados y medio excavados en la roca.

También hay una zona habitada por agricultores y ganaderos palestinos similar a un pequeño oasis alimentado por el agua que procede de un acueducto, así como varios poblados beduinos en los laterales de las escarpadas montañas.


Lo curioso de muchas de esas montañas es su altura: hay una que en su cima tiene 143 metros BAJO EL NIVEL DEL MAR. Está muy cerca de Jericó, la ciudad habitada más antigua del mundo y que se encuentra a 300 metros bajo el nivel del mar a escasos 15 kilómetros del Mar Muerto, el punto más bajo de la tierra con 400 metros bajo el nivel del mar.

Es una buena jornada a tener en cuenta para los amantes del senderismo y fuera de los circuitos turísticos (en esas diez horas solo encontramos siete u ocho personas en todo el trayecto).